...Eres lo que yo soñé

18 mar 2012

11 de Noviembre - ZoLu

Aclaración: La historia se encuentra ubicada después de la saga de "Arabasta" por lo cual "Nico Robin" ya está en la tripulación de nuestros queridos mugiwaras, mientras que Vivi & Carue ya no viajan con ellos, pero siguen siendo nakamas.

—♥

Era bien sabido por toda la tripulación de los mugiwaras, que si buscaban a su capitán, éste se podría hallar en dos lugares. Ya fuera en la proa del barco sobre la cabeza del Going Merry esperando ver tierra firme en el horizonte, o simplemente limpiando la cocina, -cabe mencionar que la palabra limpiar dentro de este contexto entra en forma figurada-

— Nos estamos acercando a una isla – gritó Usopp desde el lugar del vigía mientras ajustaba sus lentes para ver más allá de lo que su vista natural le permitía.

Nami que estaba atenta a su long pose miró al frente, Robin siguió leyendo mientras que Zoro dormía recargado en el mástil del barco abrazando sus espadas, Chopper preparaba sus rumble balls, y Sanji estaba ocupado en su eterna pelea para que Luffy dejara algo de comida para los demás ya que aún no había terminado.

— Luffy, Luffy, estamos llegando a la próxima isla… - dijo Usopp corriendo hasta llegar a la cocina. – neh, Luffy deja algo para noso… - y antes de terminar la frase, el capitán había desaparecido hacia la cubierta del barco, emocionado porque ese lugar seguramente significaba una nueva y excitante aventura.

Emocionados bajaron para explorar (exceptuando a Zoro quien permaneció dormido en el barco sin enterarse si quiera que habían llegado a tierra firme), después de varias horas buscando a alguien que viviera en ella se dieron por vencidos, en ese lugar definitivamente no había vidas humanas.

— ¿Y ahora cómo sabremos cuánto esperar para que el pose se ajuste y cambie? – preguntó Nami un poco consternada.

— Ahora tendremos que esperar… - dijo Usopp dejándose caer sobre la arena de la playa.

— Busquemos carne para que Sanji haga comida… - dijo emocionado Luffy mientras elevaba ambas manos hacia el cielo. - ¡Zoro, Zoro! – comenzó a gritar mientras corría emocionado al barco para que el aludido le ayudase en su cacería.

Nami cerraba su mano en un puño con coraje al ser ignorada de ese modo por el capitán. Brillante y despreocupado capitán.

— Zoro, vamos por carne, carne, mucha carne… - decía mientras zarandeaba a este que no parecía querer despertar. – Oe, Zoro… Tengo tanta hambre que si no vienes comenzaré a darte mordidas a ti.- dijo de manera neutra e inocente.

— Luffy, déjame en paz… - dijo mientras se sacudía las manos de su capitán, quien le tenía agarrado de los hombros para zarandearlo.

Aún después de las palabras dichas por el chico de cabello verde, ahora caminaba junto a su capitán por toda la isla en busca de algún animal que pudiera proporcionarles la mencionada carne.

— Zoro, ¿Por qué siempre estás durmiendo o entrenando? – preguntó mientras caminaban. Sabía que Zoro era una persona decidida y constante cuando deseaba algo, pero desde que le conoció había ciertas actitudes que no podía entender del todo.

— Lo único en lo que estoy interesado es en ser el mejor espadachín, y para eso no necesito hacer otra cosa. – dijo restándole interés a la pregunta, elevando sus hombros de forma despreocupada.

Rato después volvieron con los demás, quienes habían hecho una fogata y estaban sentados alrededor, asando unas brochetas que había preparado Sanji, Luffy corrió mientras estiraba una mano y le arrebataba a Usopp la que estaba por comer, devorándola en una sola mordida.

La cara de Luffy se enrojeció mientras abría grande su boca, Usopp por su lado reía incontenible.

— Ya sabía que harías algo así Luffy, por eso le puse picante y la dejé en la lumbre hasta que llegaste, jajaja. El capitán Usopp una vez más ha demostrado su poder… - y de ese modo comenzaba a contar una mentira más mientras todos le ignoraban y reían de Luffy.

— ¡Oh, Zoro! – esta vez fue Nami quien habló. - Tú y Chopper traigan un barril de la bodega. – ordenó.

— ¿Por qué debo hacerte caso? – preguntó cruzando sus brazos en el pecho mientras Chopper estaba de pie asustado de la mirada demoniaca de Nami, quien terminó por aventar a Zoro alegando sobre cierta deuda que cada día crecía más.

— Esa mujer… ¡La mataré! – decía un muy enojado Zoro que caminaba junto a un muy asustado Chopper.

—♥—

—Luffy, ¿Por qué no nos dijiste que hoy era el cumpleaños de Zoro? – preguntó Nami molesta.

— ¿Zoro qué? – preguntó el capitán poniendo un dedo sobre su cara en señal de no haber entendido ni una palabra.

Robin les miraba bebiendo una copa de vino que Sanji había traído minutos antes, exclusivamente para ella y Nami. Usopp preparaba una brocheta más, teniéndola sobre el fuego.

— …No puedo creer que no sepas ni siquiera el cumpleaños de Zoro siendo tú el más cercano a él, hasta creí que ustedes dos… – mencionaba Nami sin parar. Luffy le desesperaba muchas veces, y esta era una de ellas. Sin embargo era un buen capitán, hasta cierto punto, ya que les ayudaba mucho y se preocupaba por su bienestar, pero era increíblemente despistado e inocente en muchos aspectos.

— ¿Zoro cumple años hoy? – preguntó abriendo los ojos enormes.

— ¡¡Llevo media hora diciéndotelo!! – gritó esta vez desesperada.

— ¡SUGOOOOI! – ahora fue el turno de Luffy para gritar, pero emocionado.

A lo lejos Zoro y Chopper regresaban cada quien con un barril sobre sus hombros, Chopper había decidido que traería otro, después de todo no estaba de más bajarlo al conocer el plan que tenían en mente sus compañeros mugiwaras para festejar a su nakama, el cual por cierto solía beber demasiado.

— ¡Gomu gomu no! – el grito de Luffy sorprendió a todos, incluso los que venían a lo lejos ya que se detuvieron al ver como el capitán estiraba sus brazos hasta posarlos sobre los hombros de Zoro y entonces dejarse ir hasta chocar su cuerpo con el de cabellos verdes, rodeando sus piernas sobre la cintura de Zoro, quien tenía abierto los ojos como dos enormes platos al igual que el resto de la tripulación.

El barril cayó debido al movimiento que causó el choque de Luffy con el cuerpo de Zoro, además de la sorpresa en éste último. Luffy se abrazó con fuerza al otro, que aún en estado de shock no se movía, sintiendo el rostro de su capitán hundido en su cuello. Sin darse cuenta llevó sus manos como impulso hasta la espalda del pelinegro para detenerle, sintiendo las piernas del chico rodeándole fuertes por la cintura.

— Neh, Zoro, felicidades… - dijo inocente mientras miraba de cerca el rostro de su nakama, el cual estaba bastante rojo por la situación, y más porque todos tenían los ojos puestos en ellos.

—G…Gra…cias ¿Cómo supiste? – preguntó no sabiendo qué hacer o decir. Sintiendo que su rostro estaba rojo por la vergüenza de esa cercanía.

— Nami. – dijo a secas - ¿Te sientes bien? – preguntó subiendo una de sus manos hasta tocar con su dedo índice la mejilla de Zoro, indicando con aquella acción el por qué de la pregunta.

Ante esa acción Zoro le soltó esperando que Luffy con ello cayera al suelo, pero el capitán del Going Merry le abrazaba aún con fuerza.

— Felicidades, Marimo. – dijo la voz de Sanji que pasó a su lado con un pastel de buen tamaño y excelente apariencia.

— Pasteeel… - Dijo Luffy bajándose del espadachín, comenzando a correr tras Sanji. – Oe Sanji, yo quiero pastel… - decía dándole alcance.

— Primero el Marimo aquél debe salir del shock en que le dejaste y venir a soplar las velas. – decía aún caminando frente al despreocupado capitán.

— ¡Yo no haré eso, idiota! – gritó Zoro saliendo de sus pensamientos, miró a Chopper que casi tiraba también el barril que traía debido a la sorpresa de aquella acción tan espontánea por parte de Luffy, sin duda ese capitán era un hombre que fácil podría sorprenderte. - ¡Vamos! – dijo molesto tomando de la arena el barril y siguiendo el camino hasta la fogata donde estaba la demás parte de la tripulación.

La situación se volvió curiosa, Robin platicaba con Nami, ambas estaban compartiendo anécdotas, unas buenas otras no, ya que ambas habían crecido entre piratas, tenían algunas cosas en común… Sanji por su parte no las dejaba tranquilas, sentado junto a ellas admirándoles por lo dura que había sido sus vidas y aún así se habían vuelto unas hermosas mujeres.

Usopp no se cansaba de contarle a Chopper sobre sus aventuras antes de que él llegara a la tripulación, cómo les había salvado en varias ocasiones el pellejo a todos, cuando habían estado en el calm belt, y en las islas anteriores.

Zoro bebía incansable, mientras Luffy se comía todo el pastel que había quedado.

— Oe Zoro, ¿Vas a comerte tu pedazo de pastel? – preguntó logrando que el aludido se sorprendiera. ¿Desde cuándo Luffy pedía permiso para robarle la comida?

— Kanpai – dijo elevando su tarro, invitándole a que comiera lo que deseaba.

La sonrisa de Luffy se hizo grande, parecía que nada le hacía más feliz que comer, pero eso no era del todo cierto.

Zoro bebía mientras lo miraba, estaba atento a todos los movimientos que hacía su capitán, ya había perdido la cuenta sobre lo que había tomado pero estaba aún en su sano juicio, miró a su alrededor, sin duda se sentía bien junto a todas aquellas personas, aunque esa afirmación, así como lo que sentía por su capitán, serían cosas que probablemente nunca diría en voz alta.

— Oe Zoro, siempre te veo tomar pero nunca emborracharte… –comentó sin entender.

El comentario le sacó de sus pensamientos, miró detenidamente a Luffy antes de contestarle algo levantando un poco el tarro que tenía en su mano.

— Es fácil, sabes cuándo detenerte, como espadachín no puedo permitirme perder la razón, siempre debo estar alerta.

— Puedes tomar lo que quieras hoy… - dijo su capitán con la más grande de sus sonrisas. – Porque yo estaré aquí para ti.

Zoro no pudo contener la sonrisa que nació en su interior, dejando que se reflejara en la curvatura de sus labios.

— Eso lo sé. – las palabras salieron sin pensar. – Gracias por esto. – mencionó refiriéndose a la celebración.

Zoro siguió tomando, apenas y terminaba un tarro cuando Luffy estaba dándole otro lleno.

—No creo que sea buena idea.. – dijo Zoro mirando a Luffy que tenía la sonrisa más contagiosa y honesta que hubiera conocido.

De pronto Luffy se sentó muy cerca de Zoro, ambos se miraban a los ojos y no podían evitar sonreír como idiotas hacia el otro. La cercanía era evidente, ya que el capitán de los mugiwaras estaba hombro con hombro junto a su espadachín.

Zoro ya tenía mucho rato bebiendo incontables tarros que eran servidos por un travieso Luffy, que parecía querer presenciar a su espadachín perdiendo la cordura.

— ¿Por qué yo? – dijo de pronto Zoro, quien ya parpadeaba lentamente, no porque tuviese sueño o estuviera cansado, sino por la cantidad de alcohol que ya comenzaba a hacer estragos en su organismo, no podía recordar la última vez que había bebido hasta sentirse de esa manera.

— Porque eres el mejor. – dijo Luffy poniéndose serio. La respuesta fue aceptada por Zoro como un chiste, comenzando a reír a carcajadas.

— Nunca pensé que pudieras ser sarcástico, debo dormir. – se puso de pie en un movimiento dando un paso atrás y al frente al perder el equilibrio. Los demás giraron a verles, Luffy parecía confundido puesto que no había comprendido qué había querido decir Zoro con eso.

Chopper se puso de pie rápidamente, cambiando su apariencia para ayudarle a Zoro a caminar, éste le manoteo un par de veces antes de terminar aceptando su ayuda, en realidad el barco estaba bastante retirado de la playa donde estaban acampando y él estaba muy bebido ya.

Pero Luffy se puso de pie y gritó a todo pulmón.

— ¡Zoro baaaaaaaaka! – dijo al tiempo en que estiraba su brazo hacia atrás y con el mismo impulso y fuerza lo llevaba al frente hasta golpear a Zoro, mandando a ambos a volar.

Todos quedaron en silencio, Usopp fue el primero en ponerse de pie y regañar a Luffy, reclamándole que Zoro no estaba en condiciones de pelear y Chopper no tenía porque pagar los platos rotos.

Luffy no contestó absolutamente nada, su rostro se veía serio como sólo lo habían visto cuando había peleado con Crocodile, nadie entendía qué era lo que había sucedido.

Sólo le vieron caminar hasta el cuerpo de Zoro que apenas intentaba ponerse de pie con ayuda de Chopper, éste último se puso a la defensiva cuando vio como su capitán se acercaba hacia el espadachín, no tenía intención de pelear, pero tampoco dejaría que siguieran haciéndole daño al otro, después de todo eran nakamas, y especialmente Zoro era como el hermano fuerte y protector que hubiese deseado tener, se lo debía.

— Luffy, no se qué pasó pero no puedes tratar así a Zoro. – dijo viendo cómo los demás se ponían de pie para acercarse. — Déjenme con Zoro. – tomó a Zoro del brazo y casi arrastrándole lo condujo al barco. Las escaleras no fueron inconveniente para alguien con la habilidad de Luffy, quien uso una vez más del poder de la fruta del diablo para subir hasta la cubierta y después llevarlo hasta su camarote arrojándolo hasta la cama. – Querías dormir… ahí está.

La voz sonaba molesta, muy molesta.

— ¿Qué diablos te pasa, Luffy? – indagó Zoro apenas sentándose en la cama, con el poco equilibrio que tenía no podía hacer las cosas a mayor velocidad.

—No soy eso que dijiste y tampoco miento cuando dije que eres el mejor... – dijo – ya lo eres para mí.

Zoro cambió su actitud defensiva y hostil por una mirada llena de sorpresa, puso su mano sobre su frente y después se levantó con decisión.

— ¡Maldito Luffy! – lo agarró con ambas manos de la camisa y lo jaló hasta hacerlo chocar contra la pared del camarote, uso todas las fuerzas que tenía en ese momento y no eran pocas, el golpe hizo al capitán cerrar sus ojos con fuerza, sintiendo al momento algo cálido que le envolvía y una agitada respiración sobre su cuello.

Zoro le abrazaba, se aferraba a él y mantenía oculta su cara en la curvatura del cuello de Luffy.

— Yo siento lo mismo…

Aquellas palabras dichas por su capitán lograron que el peliverde se separara un poco para mirarle directo a los ojos. Por lo general ambos solían ser despistados y desinteresados en algunas cosas, pero siempre mostraban preocupación por sus compañeros, en especial entre ellos mismos. Quizás por eso Zoro no imaginó que Luffy siendo un capitán tan preocupado por todos sintiera algo diferente por él.

…Pero ahora se lo estaba confirmando.

— Estás diciendo que… - Zoro bajó poco a poco sus manos por los costados del otro hasta colarlas bajo la camisa, sintiendo de ese modo las delgadas pero bien formadas abdominales del capitán.

Luffy sonrió mostrando toda su dentadura.

—Me haces cosquillas. – anunció al tiempo en que colocaba ambas manos sobre las del otro para detenerle.

No hubo entonces más palabras que necesitaran decirse para saber lo que sentían entre sí. Zoro tomó la iniciativa acercándose peligrosamente a los labios de Luffy, y aunque se sentía extraño de hacer algo así, también estaba nervioso y algo avergonzado, pero ignorando aquello se adueñó de los labios de su capitán, jugando con ellos en un delicado movimiento que era nuevo para los dos.

Luffy atinó a subir sus manos hasta rodear el cuello de su espadachín, rodeándole después con ambas piernas por la cintura para acrecentar la cercanía de sus cuerpos. Ante esa acción el beso se volvió exigente, mientras los fuertes brazos de Zoro envolvían con más y más fuerza el elástico cuerpo de su capitán demostrando así el deseo que le provocaba.

El abrazo de koala por parte de Luffy no permitía que el otro retirara prenda alguna de su ropa, por lo que el espadachín intentó ponerlo sobre la cama, pero las extremidades de goma no se querían separar de él.

— No me quitaré, quiero a Zoro. – las palabras golpearon los oídos del aludido como música.

— Luffy baka. – y entonces rió arreglándoselas para meter las manos entre ambos pechos y poder arrancar la camisa roja de su capitán, la cual quedó en dos pedazos, uno en cada mano.

— ¡Ooee Zoro! – gritó mirando su camisa echa giras en las manos del otro.

— Tú tienes la culpa por no soltarme… - fue la defensa de Zoro.

— No, no te soltaré, quiero a Zoro. – volvió a repetir de manera solemne.

Y la repetición de aquellas palabras las sintió directo en el pecho, algo ahí se había encogido provocándole una curiosa y nueva sensación, que parecía ser muy agradable.

Una vez más se dispuso a besarle, tomándole con una mano del rostro para entreabrir sus labios y poder profundizar aquel nexo, jugar con la lengua de su capitán le producía una deliciosa e indescriptible emoción.

Colocó a Luffy sobre la cama para retirarse la camisa, quedando únicamente con su pantalón y su acostumbrada haramaki*, prendas que Luffy no tardó en retirar dejando el cuerpo de su espadachín al descubierto, podía ver lo trabajado de aquellos músculos, los cuales tocó mientras sonreía ligeramente.

Pero no queriendo ser el único, Zoro retiró la prenda que aún conservaba su capitán, dejándoles así a ambos desnudos. Le tomó el rostro para besarle una vez más mientras el toque de su mano bajaba por un costado hasta tocarle las piernas.

Los besos de Zoro comenzaron a descender, mordiendo y chupando toda la extensión de piel que se mostraba ante sus ojos hasta llegar al ombligo del otro e introducir ahí su lengua, sintiendo a Luffy retorcerse en un cosquilleo placentero.

El camino siguió hasta llegar a la entrepierna del otro, regalándole un húmedo beso en aquella zona, tomándole con una mano para comenzar a masturbarle, al mismo tiempo en que lo introducía en su boca, una y otra vez, creando un delicioso y placentero ritmo.

Por su parte Luffy tomaba el cabello verde de su amante con bastante fuerza, sintiendo una corriente eléctrica recorrerle las venas, arqueó su espalda de forma involuntaria mientras se mordía el labio inferior para no gritar.

— ¡¡Oeeeeee Zorooooo!! – gritó cuando sintió todo el éxtasis golpearle.

—Baka. – dijo Zoro cuando el otro terminó, tomando con su mano un poco del líquido para así mojar sus dedos. - ¿Estás listo? – preguntó con una sonrisa socarrona al tiempo en que introducía su dedo medio en el cuerpo del otro, pudiendo sentir lo estrecho que estaba.

Comenzó a introducir con más rapidez su dedo para prepararle, empezando con uno hasta poder hacerlo fácilmente con dos, retorcía sus dedos en el interior de su capitán, que se retorcía en la cama debido al placer que ello le ocasionaba.

— Es.. espera Zoro. – pidió entrecortadamente ante el mar de nueva emociones que todo aquello le despertaba.

— ¿Qué sucede, Luffy? – cuestionó colocando su rostro a la altura del otro. El aludido se incorporó, tomando al peliverde por los hombros hasta hacerle sentarse en medio de la cama, desconcertado se dejó guiar por su capitán, el cual se estaba acomodando sobre su regazo.

Poco a poco fueron uniéndose, Zoro sentía lo estrecho de la cavidad, lo cual le hacía cerrar los ojos con fuerza mientras abrazaba a Luffy al tiempo en que le robaba un beso.

Los labios de su capitán eran suaves, quizás Zoro siempre lo había imaginado, pero nunca quiso ponerse a meditarlo, ahora que sentía la lengua del otro en su boca podía asegurar que era mucho mejor que en cualquier alocado sueño que pudiera haber tenido, -y no es que ya hubiera soñado alguna vez con su capitán-.

El nexo se convirtió al principio en suave y lento vaivén, ocasionándoles placer a los dos involucrados, que poco a poco sintieron la necesidad de más, llevando así el movimiento al límite, llegando al grado de sentir un poco de dolor mezclado con un inmenso placer.

Zoro sintió la dureza de Luffy en medio de ambos cuerpos, tomándola con su mano para ayudarle a llegar al clímax al mismo tiempo que él.

Poco a poco aquel vaivén suave se había convertido en uno rápido y violento, que les llevó pronto al orgasmo.

—Eres un baka, no tenías porque pegarme así. – reclamó Zoro recordando momentos atrás, aun manteniendo sus brazos alrededor del otro.

— Jijiji… ¡Fue divertido! – y la sonrisa más enorme que había visto Zoro hasta ese día fue dibujada en el rostro de Luffy antes de volverle a besar. – oe Zoro, ¿No se supone que estabas borracho? – preguntó cayendo en cuenta.

— Como su espadachín, no puedo permitirme perder la conciencia, capitán. – Luffy pareció encantado con la respuesta pues se aferró aún más al abrazo de koala al que ya tenía sometido a su nakama.

—♥

— Me pregunto si están bien… - dijo Chopper con genuina consternación.

Robin puso su mano sobre su boca para esconder una risilla que la atacó ante la inocente pregunta del doctor, era muy inteligente pero bastante ingenuo.

Nami le miró y soltó la risa abiertamente.

— Ellos deben estar más que bien… además creo que tendremos que dormir aquí si no queremos salir lastimados. – dijo Nami mirando a Robin que parecía ser la única enterada de lo que estaban hablando ahí.

— Oh también me gusta el lado pervertido de Nami-saaaaan. – dijo Sanji con corazones en los ojos.

Chopper y Usopp quedaron sin palabras, y sin comprender del todo a qué se referían. ¿Acaso se habían perdido de algo?

.::Owari::.

Nota: * Por ahí leí que así se llama la faja verde que trae puesta ;)

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Esto es sin duda lo primero que me atreví a escribir de ellos jajaja, es un tanto malo pero bueno, se hace el intento por contribuír con la causa<3 y crear más sobre esta pareja que el fandom tiene tan olvidada :C

1 comentarios:

Anónimo dijo...

Ey a mi tambien me encanta esta pareja...De echo es mi favorita en el yaoi, no esta mal fanfic jajaja, Pero yo lei alunos fanfics de ellos,(aunque como dijiste son dificiles de encontrar T-T) pero me encanto la idea de que a alguien mas les gustara esta pareja ya que a la mayoria le gusta el Zosan(zoroxsanji ¬¬) pero a mi no me parece de lo mas interesante, ya que sus personalidades chocan mucho pero en cambio con la personalidad de Luffy es mas inocente y despistada pero a la ves valiente que hace que Zoro se enamore de el *-* bueno...Dejando mi testamento me encanto tu fanfic :D besos <3

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